
"No me extraña que nunca consiguiéramos ponernos en igualdad ...mi gente y su gente (los blancos). Todo el tiempo estaban irritados el uno con el otro y entre nosotros creció mucho odio. Era inevitable, porque mi gente tenía gran orgullo y humor. El suyo tenía nervios y querían disparar a aquellos que se reían de ellos. Todavía encuentro a la gente blanca muy divertida. Tengo que reírme de usted porque usted nunca se relaja. Cada palabra en usted está cerrada o muy lejos. Le gusta aporrear el sentido de todo para encajar su propia estupidez. Le va bien para no aparentar ser tan frágil."
La Mujer de Medicina Cree, Agnes Whistling Elk, "El Vuelo de la Séptima Luna"
domingo, 24 de noviembre de 2013
lunes, 18 de noviembre de 2013
"Malentendidos" Cueva Huerta
El impacto de dos culturas que se encuentran siempre ha
tenido sus peligros. El antropólogo Wade Davis contaba un ejemplo drástico pero
real. En 1957, cinco misioneros cometieron el grave error de lanzar desde el
avión fotografías en actitud amistosa a los huaorani (Ecuador), una tribu que
jamás había visto un objeto bidimensional. Concluyeron que era la tarjeta de
visita del diablo y mataron con sus lanzas a los cinco misioneros.

"Malentendidos" Cueva Huerta
martes, 12 de noviembre de 2013
L´aire la gueta

L´aire la gueta
lunes, 4 de noviembre de 2013
La ley de la jungla.
"Molong" uno de los nuevos bloques situados en Cueva Huerta.
Teverga
Desde nuestra visión occidental, hablar de la ley de la jungla
es hablar de la ley del más fuerte. La jungla sería entonces un espacio hostil
donde sólo se comparte por obligación entre iguales y dentro de la propia
manada. Sin embargo las leyes de la jungla realmente son variables, tanto como
las elecciones y formas de organización de las personas que viven en ella.Una
jungla podría ser el monte, los habitantes, escaladores y las presas de una
caza sin muerte, sino todo lo contrario, los bloques.
Los jabalíes son la principal fuente de carne para los
nómadas penan, pero su número ha decrecido porque los leñadores cortan los
árboles frutales de los que se alimentan. Como practican “molong”, palabra en
idioma penan que significa "nunca tomar más de lo necesario", ponen
poca presión sobre el bosque: dependen del bosque y les suministra todo lo que
necesitan. Son cazadores excepcionales que cazan su presa utilizando un “lepud”
o cerbatana, hecha del árbol bilian de madera magnífica y esculpida con una
precisión increíble con la ayuda de taladro de hueso. La madera no está rajada
como en otros sitios, de manera que el calibre tiene que ser preciso casi al
milímetro, incluso con palos que miden 3 metros. Las flechas están hechas de la
palmera sagú y con puntas de látex venenoso, procedente de un árbol del bosque,
que puede matar a un hombre en cuestión de minutos. Todo lo que cazan lo
comparten.

La ley de la jungla.
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