Edgar Mitchell fue uno de los tres tripulantes del Apollo 14 que en el año 1971 realizó una misión espacial a
la Luna. Fue la sexta persona en la Historia, en caminar por ella. Al ser el
encargado del módulo lunar, pasó 9 horas en la superficie, así que durante un viaje de vuelta a la tierra ,
cumplida su labor, tuvo más tiempo que sus compañeros para mirar por la ventana.
Cada dos minutos podía ver el paisaje de la tierra, la luna y el sol, y un
panorama de 360 grados del cielo.
Consciente de que la materia de nuestro universo se crea en
sistemas estelares y de que, por consiguiente, las moléculas de su cuerpo, las
de la nave, las de nuestro cuerpo... habían sido creadas o modeladas en
alguna generación antigua de estrellas, se dio cuenta de que todos formamos
parte de lo mismo, somos uno.
-Mi cuerpo está conectado a las estrellas-. Ese pensamiento vino
acompañado de una experiencia inigualable de enorme, profundo e incontrolable éxtasis, que tuvo continuidad durante
todo el viaje de regreso.
Ya en la tierra intento averiguar que le había pasado. La
bibliografía científica, así como sus compañeros y otros científicos a los que
acudió, no le pudieron ayudar. Sin una respuesta clara, decidió finalmente acudir
a los antropólogos de la Rice University. Ellos le hablaron de la palabra
sánscrita "samadhi". Una experiencia que consiste en contemplar las
cosas por separado, pero vivirlas como una unidad, todo ello acompañado de una gran e inusual sensación de éxtasis.
